Aprendí a base de buenos cimientos

Un día comprendí que el silencio dice más que mil palabras, que tomar una mano no significa atar un corazón, que no se debe correr detrás de alguien que siempre huye de ti, que el amor te lo deben de demostrar, no se debe mendigar y que alguien a quien queremos solo se le puede desear toda la felicidad del mundo.

domingo, 22 de abril de 2012

¿Sin hacer nada?

Muchos cristales brillan cuando se reflejan en la luz del sol y sigo perpleja observando las flores crecer, un año más sentada en mi sofá y mirando por la ventana como el tiempo pasa, como sin haberme dado cuenta ha vuelto la primavera y está aquí para decirme que ha pasado un año desde que la volví a ver y que se siente feliz de que nos volvamos a encontrar. Es bonito ir creciendo e ir dándose cuenta año tras año que la vida solo puede vivirse una vez y es entonces cuando piensas que ya ningún verano será tan largo como cuando eras pequeña, cada año que transcurre vas observando lo rápido que pasa el tiempo y te das cuenta que no puedes hacer nada para pararlo, que todo debe seguir hacia adelante, que las cosas van a cambiar o ya han cambiado. Que te queda mucha vida por vivir y muchos sueños que perseguir, que hay promesas que no se cumplen, sí, a mí también me ha pasado, nada implica que puedas seguir soñando con cosas distintas. Es bonito poder mirar con tus ojos como la vida pasa, como las cosas no se detienen nunca, como fluyen y cambian, como esa ilusión  que de pequeña te entraba cuando te regalaban una barbie, ahora cuando creces te parece un regalo absurdo que puedes aprovechar en otras cosas más valiosas para ti.
¿Sabes?  a lo largo de mi vida me di cuenta de muchas cosas, siempre tengo a ese alguien que me corrige antes de equivocarme, al que a veces pides que te suelte porque te agobia, pero al que no puedes parar de darle las gracias por el simple de hecho de saber cuidarme. Esas personas que han ido pasando por mi vida... algunas más importantes que otras pero todas importantes, por esa enseñanza que me hizo crecer e ir aprendiendo cosas... no solo cosas buenas, si no también cosas malas, cosas tristes, alegres, divertidas, aburridas, pero siempre me quedo con algo de esas experiencias y es bello poder vivir para contarlo. 
Hoy, me di cuenta que el verano ya está cerca y que será distinto a cada verano, un año nuevo me pertenece y crece conmigo. Siempre intentas evadirte cuando el invierno inunda otro año más de tu vida, hay muchas formas de mirarlo, triste, acogedor, cariñoso... pero siempre distinto a los inviernos anteriores. Llegando a la conclusión de que siempre cuando tengas oportunidad de hacer algo, no la pierdas, nunca sabes si vas a volver a tener esa suerte porque como dije, la vida solo se vive una vez aunque sea por etapas y edades bien marcadas pero eso no implica que se pueda disfrutar igual, que con cada sonrisa que regalas y cada lágrima que desprendes siempre hay un motivo por el que reír o llorar, pero todo es más único si lo miras desde mi sofá observando como el tiempo pasa, como se oye el tic tac del reloj de la cocina que marcan las 12:00 horas de al medio día y que aquí me encuentro, sacándole sentido a la vida, a las cosas que me ofrece sin explicación alguna, escribiendo un día más las sensaciones que me deja... nada es para siempre, todo cambia, la vida cambia, ha cambiado, y es perfecto quedarte en el sofá viendo como ocurre.
-¡Sofía! Ayúdame con las revistas, que te veo muy cómoda en el sofá sin hacer nada
-Claro mamá, enseguida voy.


Enamorada de la vida

¿Sin hacer nada? acaso, ¿ver como crezco e ir dándome cuenta de que cada año hay algo nuevo que descubrir, de que día a día la vida cambia y de que ya nada será lo mismo después de cada primavera, es estar sin hacer nada? A veces me gustaría tener una madre que me comprenda un poco más. 


-Sofía, ¡vamos!
-Ya voy mamá, a veces puedes llegar a resultar pesada


¡HASTA OTRA PEQUEÑO DIARIO! Mi madre me ´´necesita`` volveré a escribirte pronto:) 

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